
Deseo desnudar tu cuerpo; quitar lentamente cada una de tus prendas
que cubren la belleza de tu piel, y sentir esa sensación que hace erizar
tu cuerpo y que se estremece con pasión, anhelo saborear las líneas
sensibles de tu femineidad, esas, que al tocar el punto frágil, hacen
gemir la esencia de tu voz, también deseo beber las emociones de tu
aliento y mirar tu rostro lleno de placer a través de mis caricias,
porque ambiciono por aspirar el olor de tu excitación y por vivir la
pulsación más bella de tus orgasmos.
Ansío por embriagarme en las delicias de tu cuerpo, por sumergirme
en la profundidades de la lujuria que hace enardecer la virilidad de mi
deseo, por penetrar el sentimiento de tu corazón que excita mis
instintos insaciables... te haces tan deseable que no puedo dejar de
desearte, no puedo dejar de amarte, no puedo controlar esta intensa
sensación de excitación que conmociona mis sentidos, no puedo
detenerme al inmenso aroma de tu amor que envuelve la respiración
de mi piel enardecida.
Hay tanto deseo, hay tanto amor dentro de mí, que anhelo acaricia tu
cuerpo para convertirlo en un arte poético, en un arte erótico, pues
me apasiono ante tu naturaleza de mujer, ante la existencia tu
femineidad, ante las fantasías de tus sueños que me llegan a robar el
aliento de mi alma, como deseo poseer tus pensamientos y envolverte
en la esencia de mi erotismo, hacerte sentir que mi pasión y mi amor
desea satisfacer la esencia orgásmica de tus sentimientos y alcanzar
ese clímax que sólo puede hacer estremecer el corazón.
Autor: Luis Lczal
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